Flores silvestres
Seguro que a ustedes tambien les pasa: Las flores del campo y sus colores nos transporta a la niñez, a los juegos en el bosquecillo cercano a casa Tarradellas. A los que, aun habiendo vivido en ciudad recordamos aquella serie de televisión “La casa de la pradera”. O la oriental Heidi y sus amigos, con abuelo incorporado, como segunda marca de recuerdos.
Y estas flores tan bellas solo se dan en el campo; los jardines de los parques son bonitos, cromáticos, delicados y estéticos, en fin, pero intervenidos para remedar. No se trata de ponernos tiernosy añorantes tratando de averiguar la banda sonora de estas series para hacernos a la idea a cerca de las flores silvestres.
En nuestra mano está seguir disfrutando de sus colores, de su generación espontánea, sin agentes externos que vengan a molestar. Una vuelta por el campo basta para agradar a los sentidos.
